Hotel Posada del Hidalgo

Hotel Posada del Hidalgo
Hotel Posada del Hidalgo
Hotel Posada del Hidalgo

Hotel Posada del Hidalgo, en el Fuerte, Sinaloa, es una magnifica mansion museo colonial. Esta increíble estructura fue construida en 1890 por Don Rafael Almada, un acaudalado e influyente alcalde, que pasó diez años y 100.000 pesos de oro en su construcción.

Los adornos de madera fue hecha de 285 vigas de pino rojo de Canadá.

La Mansión de Don Rafael Almada, actual hotel posada del hidalgo fue la más grande y bella de El Fuerte.

Se construyó justo debajo de la antigua fortaleza, y tiene cuatro capas de ladrillo y de adobe.

El trabajo del hierro fue traído de Mazatlán.

La seccion "Casa Vieja" cuenta con 12 hermosas habitaciones con completas instalaciones modernas en el diseño colonial, rodeando un jardín tropical y una hermosa ramada. Casa Vieja se cree que ha sido el sitio original donde nacio el joven Diego de la Vega alias ‘’El Zorro" .

Las habitaciones de estilo más recientes dan al jardín espacioso e impresionante, típica de las antiguas casas coloniales tropicales.
El hotel consta de 5 unidades unidas entre sí a través de 100 años en el tiempo, cada uno con sus propios patios de estilo colonial español que le enviará de vuelta a una romántica era.
Hay una tentadora piscina, una cantina del zorro bar, restaurante, spa hidroterapia de agua caliente, y una sala de reuniones o convenciones.

Las tarifas se basan en el plan europeo (sin alimentos).
Exquisito encanto colonial de México ha sido magníficamente combinado con las comodidades modernas de hoy en día de crear la actual Posada del Hidalgo Hotel. Asegúrese de ver los documentos históricos y los artefactos desplegados en el hotel mientras pasea a los jardines tropicales preciosos.
Disfruta de activiades como paseo en balsa por el rio, visita a pueblos indigenas, y tours guiados por esta magnifico pueblo magico.

"Posada del Hidalgo; un hotel mágico de El Fuerte
 
El Fuerte, Sin.- La esencia colonial permea desde el primer instante en que se ingresa al camino empedrado del hotel. Cada paso exige certeza, pues el asombro comienza desde que el callejón de acceso te abraza con su esplendor y te guía hacia el cielo, elevando el andar del visitante, quien seguramente vivirá una experiencia única e irrepetible.

La recepción es digna de la realeza: a la diestra del huésped se erige una estatua de “El Zorro”, sí, del personaje que da vida a decenas de aventuras inmortalizadas en las distintas expresiones del arte. Ahí reposa el enmascarado, con su espada desenvainada y lista para la batalla, ahí está el hombre leyenda, sobre el jardín central custodiado por el imponente verde que deslumbra las miradas.

El olor a café se aglutina en el sentido, mientras que la vista se funde entre los azules de una inmensa alberca y cielo que cubre la bondad de un pueblo mágico.

Habitaciones hay decenas, pero cada una posee características peculiares, acabados antiguos y colores vivos que culminan en camas perfectamente preparadas para el descanso del espíritu.

Hay una habitación especial; adecuada para testificar el comienzo de las más grandes historias de amor, pues ahí, en la habitación “Gobernador”, las noches son eternas y las lunas son de miel. Ahí se acobija a los enamorado  con ventanales que permiten iluminar hasta el último rincón de la sala de estar, cortinas de terciopelo que conectan al suelo la luz que emiten los candelabros magníficos que atenúan con su radiar cada figura que adorna la habitación, la cual es, sencillamente, la mejor que existe.

La armadura de un caballero vela el descender del visitante que es guiado hacia un jardín de ornato, con flores y helechos que exigen a la fuente central el rocío que emana de su estructura. Las buganvilias son parte esencial de esta escenificación, su presencia es más que justificada, pues es la flor incondicional de El Fuerte.

El recorrido continúa hacia la parte añeja del hotel, la “Casa Vieja” recibe con su escalinata a los huéspedes, con un patio que muestra el paso de los años y el buen sentido de la conservación, ahí mismo, la naturaleza exige a la arquitectura su propiedad, pues las estructuras de inmensos árboles se funden con los pilares, convirtiéndose en uno mismo, testigos del paso de los años y de los millares de personas que han desfilado por sus corredores.

Hay un rinconcito especial; un jardín abundante con el espesor adecuado, conservado para traslucir los andadores y la fuente de aguas fluctuantes, oscilantes y vacilantes, ahí se encuentra el sentir con lo natural, el presente con el pasado, el hombre con su aliento, ahí se encuentra el andante con el paraíso.

Así es el hotel Posada del Hidalgo ubicado en el corazón del pueblo más mágico de México: El Fuerte, Sinaloa, ahí donde la familia de La Vega trajo al mundo a Diego, El Zorro."

 

Descripción de un Huésped